domingo, 8 de noviembre de 2009

Levingston 1970-1971

El presidente Marcelo Levingston, asume en el 1970, luego de la caída de Ongania. Con un contexto bastante particular, debido a que en 1969 sucedió el Cordobazo, una revuelta organizada por los trabajadores en córdoba que terminó, en una casi guerra en contra de la presidencia de Ongania. Levinsgton ayudado por la Junta militar asume el poder. Su gobierno principalmente se caracterizó por la búsqueda de un cambio en las relaciones con los trabajadores y los empresarios. El objetivo principal era satisfacer las demandas de estos dos grupos. Por lo tanto la primera medida que adopto para favorecer su labor, fue el cambio de un gabinete liberal, que eran los seguidores de Ongania, por un gabinete menos liberal. Su gobierno se acercaba más a ser populista-nacionalista. El miedo a un nuevo Cordobazo, lo hizo promulgar una ley de compre argentino, en el que por un lado promovía el proteccionismo interno, dando a las empresas nacionales gran control sobre el mercado interno y por otro lado para favorecer a los trabajadores inicio una campaña para eliminar cualquier tipo de diferencias de ingresos entre Buenos Aires y las provincias. A su vez, se centro en favorecer la inversión de capital y el control de los precios, dando como resultado una clara restricción de operaciones financieras por parte de las empresas extranjeras. Aquí se define claramente el termino que utilizamos antes para definir a su gobierno, que por un lado era populista debido a que busco las aceptación del pueblo y conseguir adeptos a su partido, como las reuniones que hacia con las UCRI para mejorar las relaciones, y por el otro lado se nota la corriente nacionalista del gobierno debido al proteccionismo, o conservadurismo empleado con respecto a los aspectos económicos.

Como antes dijimos, la asunción de Levingston se dio en un contexto muy particular el cual había comenzado con el Cordobazo, y sus repercusiones. En el aspecto económico, podemos declarar que las repercusiones que generó este movimiento no fueron del todo alentadoras, por un lado se veía una gran crisis dentro de la Balanza de pagos, debido a la deuda externa adquirida años anteriores y a las recesiones que estaba sufriendo la economía Argentina mas recurrentemente, que afectaban principalmente al ciclo ganadero y que eran creados por las revueltas sociales por parte de los trabajadores. Parecería que estaba por volver a ocurrir una crisis económica dentro del sistema. Para evitar esto Levingston lanzo un agresivo plan de desarrollo y argentinización de la economía nacional.

Este plan de desarrollo, se sostenía con claves objetivos: como alcanzar una tasa de crecimiento del producto de 8% anual, de las exportaciones del 10% y una expansión de bien y servicios disponibles. El aumento de las reservas nacionales era necesario para equilibrar la balanza de pagos, y para ello era entonces necesario aumentar el consumo interno y las transacciones comerciales.

Este plan tuvo como medidas: controlar la salida de capitales y las transferencias financieras, aumento de las inversiones publicas, controlar los precios del mercado de consumo, integrar al sector publico en un proceso de desarrollo acelerado con creciente control nacional, aumento de los subsidios, convirtió el Banco Industrial en el Banco Nacional de Desarrollo, le dieron el control de la explotación petrolera a YPF, y también generaron la “ley de compre nacional”.

Todas estas medidas que aplico Levingston en su plan, no fueron capaces de ser cumplidas debido a que la junta no estaba de acuerdo con los movimientos de ese presidente y rápidamente decidió que era momento de cambiarlo por otro más propicio como el de Lannuse.

jueves, 5 de noviembre de 2009

CORDOBAZO - CAUSAS ECONOMICAS

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El cordobazo fue un importante movimiento de protesta ocasionado el 29 de mayo de 1969 en la industrializada ciudad de Córdoba que terminó con el mandato del general Onganía. Generó grandes disturbios, que pueden ser vistos en las imagenes adjuntas a la entrada.
Las causas economicas de dicho levantamiento fueron a raiz de las medidas impuestas por el presidente para abrir los mercados internos hacia los monopolios internacionales. Entre ellas: la suspencion de las convenciones colectivas de trabajo, el congelamiento de los salarios (que permitía generar el traspaso de ingresos desde el sector asalariado al sector empresarial para llevar a cabo el plan economico de Krieger Vasena), el cancelamiento del aguinaldo, la reduccion de los derechos aplicados a las importaciones, la aplicacion de retenciones a las importaciones para que la devaluación no produjera demasiada ganancia para los exportadores, y la imposicion de un impuesto a las divisas. tambien por el aumento de las tarifas de servicios públicos y la disminucion del personal estatal, la administración central y de las empresas públicas. Por otro lado exigían la ruptura con el FMI, la expropiación de los monopolios, la suspensión del pago de la deuda externa, el fin de la hegemonía de la burocracia sindical y que el control de las fabricas estuvieran en manos de los obreros.
Este fue un factor determinante para el debilitamiento y la posterior destitución del presidente de facto Onganía y la separación de Krieger Vasena como ministro de economía y el fin de su plan.


martes, 3 de noviembre de 2009

PRESIDENCIA DE ONGANIA


La presidencia del general Onganía.
En los primeros meses de gobierno (desde junio a diciembre del 66), la conducción económica de la Revolución Argentina estaba al mando del Salimei. El ministro de economía no era partidario de suprimir el control de cambios, era gradualista en materia de inflación y optaba por un cierto intervencionismo estatal. Propuso un plan de nacionalización del Estado, lo que trajo aparejado grandes conflictos sociales.
Para comenzar, en Tucumán, intervino en los ingenios azucareros debido a la grave situación social derivada del monocultivo del azúcar, ya que la superproducción determinaba la baja de los precios finales y la necesidad de que el Estado los subsidiara cada año para evitar la desocupación. Esta medida se baso en la baja productividad y la necesidad de racionalizar los gastos, pero en realidad obedeció a motivos políticos y de seguridad ya que este problema generaba tensiones sociales. Por otro lado se propuso también disminuir el costo y aumentar la eficacia de los operativos del puerto de Buenos Aires, imponiendo una serie de medidas de control y quitándole poder a los sindicatos portuarios (no reconociendo antiguas conquistas laborales y hasta interviniendo en ellos) para hacerlo mas competitivo a nivel mundial. Pero la Federación internacional del Transporte declaró el boicot internacional a los barcos argentinos, mostrando el apoyo hacia los trabajadores del país. Sin embargo, a fines del 66, aceptaron dichas condiciones.
Consecuentemente, en este periodo de 6 meses, el PBI cayo un 1.2%, y aumentaron los precios tanto mayoristas como minoristas. En cuanto a la producción agrícola, disminuyó considerablemente, al igual que el sector industrial que sufrió una crisis. Disminuyeron las reservas, y aumento la importación de combustibles (un 300%), enfatizando la dependencia extranjera de insumos. Además se produjo una pequeña devaluación del 8% debido a las presiones inflacionarias, llevando el dólar de $202 a $215. Estos resultados llevaron al general Onganía a cambiar de ministro.
Fue el 30 de diciembre que Adalbert Krieger Vasena asumió como ministro de economía. También cambió varios gobernadores de provincias que eran militares retirados, sin experiencia política y por lo tanto ineficaces. 3 meses después, debido a la necesidad de tranquilizar los movimientos sindicales, preocupados en este momento por los cambios económicos y por su predecible desplazamiento del modelo social se dio origen al “plan de estabilización y desarrollo”, en marzo del 1967.
La nueva política económica buscaba hacer de la Argentina, una gran potencia. Buscaba atacar la inflación, reduciéndola a tasas acordes con la situación argentina, inducir a la inversión y mejorar la Balanza de Pagos, normalizando las cuentas internacionales de la Argentina. Para ello, se daba prioridad al servicio de la deuda externa, a una remesa normal de dividendos de empresas extranjeras al exterior, al pago de expropiaciones al capital transnacional y a crear un clima de confianza y crecimiento estable.
Para ello, se implementaron una serie de medidas. La primera es la devaluación del 40%, que dio libertad total en los movimientos de entrada y salida de capitales. Además se impusieron retenciones a las exportaciones que impidieron el impacto inflacionario por el aumento de los precios relativos de los productores agropecuarios, común producto de las devaluaciones al transferir las ganancias al sector exportador-terrateniente. Así, los ingresos se dirigieron al sector estatal, que contribuyeron a disminuir el déficit fiscal y la inflación. También se produjo una liberación del mercado de cambios y optaron por pedir créditos al exterior. Por ejemplo, los bancos europeos y americanos prestaron alrededor de 100 millones de dólares cada uno. El tesoro del gobierno de los Estados Unidos unos 75.000.000 y el crédito de mayor cantidad fue el del FMI, que fue de 125.000.000 de dólares. Estos préstamos lograron financiar el gasto público sin crear inflación y apuntalar las reservas del banco central y desalentar la especulación bursátil en el mercado local.
En el rubro de los trabajadores, se suspendieron las convenciones colectivas de trabajo y se congelaron los salarios. Esto último, permitía generar el traspaso de ingresos desde el sector asalariado al sector empresarial ya que si se aumentaban los sueldos gradualmente, no podrían reinvertirse las utilidades y el plan económico fracasaría. A quienes prometían congelar los precios por seis meses, se les otorgaban una serie de ventajas, como por ejemplo acceder a créditos y a compras estatales, difíciles de acceder en este momento. Sin ir mas lejos se canceló el aguinaldo y se emitieron bonos gubernamentales de obras públicas para financiar el programa de desarrollo por medio no inflacionarios.
Por otro parte se redujeron los derechos aplicados a las importaciones, se aplicaron retenciones a las importaciones para que la devaluación no produjera demasiada ganancia para los exportadores, y se impuso un impuesto a las divisas.
Para combatir la inflación se redujo el gasto público, aumentaron las tarifas de servicios públicos, se disminuyó el personal estatal y se racionalizó la administración central y de las empresas públicas.
En 1968, hubo una reforma bancaria que simplifico y redujo los requisitos de reservas y permitió a los bancos comerciales otorgar mayor crédito al sector privado. Y se produjo una desgravación impositiva para la compra de maquinaria agraria e industrial.

Resultados
• Reducción de la tasa inflacionaria del 31.9% en 1966 al 7.6% en 1969.
• Aumento del PBI, creciendo de un 2% en 1967 a un 6.8% en 1969.
• La participación de los asalariados en el PBN descendió del 42% en 1967 al 39% en 1969. Esto no solo perjudico a los obreros, sino también a los asalariados no ligados a la producción de bienes, es decir, aproximadamente el 40% de la población ocupada. Además se persiguieron las cooperativas de crédito, aumentando la gravedad de su situación.
• Disminución de la demanda de consumo debido a la baja de ingresos.
• Se beneficiaron las grandes empresas que no debían producir para el mercado interno.
• Por el contrario, quienes producían para el mercado interno se vieron fuertemente afectados. Entre 1965 y 1973, se declararon en quiebra 11600 empresas. Asimismo, debían competir con el ingreso ilimitado de productos importados y la competencia con grandes empresas monopólicas.
• Desnacionalización de empresas y bancos argentinos (se multiplico). Muchas debieron declararse en quiebra, en gran parte por la restricción de otorgamiento de créditos a las empresas nacionales.
• Se logró un ahorro en el gasto público y una mejor recaudación tributaria.
• Se redujo el déficit fiscal ya que en el período 1966 al 69, los ingresos del Gobierno crecieron un 44.5%.
• Crecimiento industrial notorio. Entre 1965 y 1969, aumentó un 27,1% en las ramas de papel, productos químicos, metales, minerales no metálicos, maquinarias y equipos. Sin embargo, en los rubros tradicionales, como el de comida, bebida, textil y madera, el crecimiento se redujo un 8.1%.

martes, 13 de octubre de 2009

El gobierno de Illia

Los objetivos del gobierno de Arturo Illia para 1963, eran lograr un ordenamiento del sector público, disminuir la deuda pública e impulsar a la industrialización, a través de un política económica nacional que permita la independencia del poder imperialista. Es decir que se buscaba la nacionalización y el control de los capitales.


Por ello, la UCR proponía la protección del mercado interno así que este período no se destacó por la gran inversión extranjera. Consecuentemente, las industrias “…estaban provistas por un sector agropecuario con escasas posibilidades de expandirse que afrontaban difíciles condiciones de mercados”1. Los problemas del plan se observaron en que “…el déficit fiscal marcaba una cifra pavorosa: 200.000 millones de pesos.”2, y por lo tanto también existía una paralela dependencia del FMI. Es decir, nuevamente la Argentina sufría la falta de financiamiento que atraía a su vez a tantos otros conflictos. Por consecuente el nuevo sistema económico nacional planteado durante el gobierno de Illia derivó en una fuerte devaluación, inflación y, como para agravar la situación, baja de salarios: “Con la crisis y la devaluación había en primer lugar una translación de ingresos del sector urbano al rural, pero también de los trabajadores a los empresarios, pues los salarios reales retrocedían ante la fuerte inflación.”3. Según Félix Luna, “En 1966 la inflación había aumentado un 32% y durante la gestión de Illia se habían hecho diez devaluaciones monetarias”4. Además, el desempleo también se evidenció como consecuencia: “En 1964 había casi medio millón de desocupados…”5. A pesar re ello, sorprendentemente para el fin de su presidencia, la deuda externa había disminuido 3.400 millones de dólares a 2.600 millones, cumpliéndose moderadamente su objetivo de disminuir la deuda. Además, si bien existió una disminución a nivel salarial, esto solo era en salario bruto ya que, el salario real entre diciembre de 1963 y diciembre de 1964 un 9,6%, pero pocos lo notaron ya que los ingresos no llegaban a cubrir la deferencia que se daba por la inflación, pero finalmente existió un importante aumento del 8% en el PBI.


Por otra parte, la búsqueda de progreso era constante ya que el país estaba subdesarrollado, como tantas veces criticaba Quino, reconocido dibujante de época, entre 1965 y 1966 a través de las tiras de Mafalda. Aunque por otra parte Quino también marcaba que los cambios eran superficiales, por ejemplo cuando Mafalda decía: “¡Como siempre!... ¡Aquí los cambios nunca son de fondo!”6. Esto no era herrado, de hecho, el autoabastecimiento solo se logró en los productos básicos, Mafalda dice que la bondad es: ¡Por fin un rubro en el que hemos logrado el autoabastecimiento!7. Sin embargo, empezaron a notarse ciertos cambios en el consumo: el progreso tecnológico permitió la llegada del televisor que resultó clave en la distinción en la distinción social.


Además, durante su candidatura, Illia realizo una promesa en la que proponía modificar la medida de Frondizi de poner los yacimientos petrolíferos en manos privadas. Esta famosa promesa que demuestra la influencia del imperialismo de la que nuestro pías pretendía desprenderse, se cumplió de tal manera que para el 15 de noviembre de 1963 Illia firmó los Decretos 744/63 y 745/63 que anulaban dichos contratos por "vicios de ilegitimidad y ser dañosos a los derechos e intereses de la Nación". El presidente buscaba disminuir los daños económicos y comerciales que la presidencia de Frondizi había creado ya que la venta había resultado en el traslado del riesgo empresario a YPF que debía realizar la inversión en nuevas exploraciones y el aumento de los precios de los combustibles.


No obstante, Romero afirma que la nueva política económica de Illia “modificaba profundamente los equilibrios (…) y volcaban la balanza a favor de los grandes empresarios”8. El Producto Bruto Industrial fue del -4,1% para el año 1963, del 18,9% para el año 1964 y del 13,8% para el año 1965. Pero los efectos políticos no fueron los esperados con respecto a la buena relación que se podría haber generado entre el Estado y el grupo empresario gracias a esta diferencia benéfica a nivel económico para el segundo. Por el contrario, este sector criticaba al presidente por la falta de acción.


Finalmente, fue la inestabilidad política que se venía arrastrando la que no premitió concretar un plan económico que, a pesar de sus debilidades, no estaba teniendo tan malos resultados.




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1Romero, Luis Alberto, Breve historia contemporánea de la Argentina, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2005, página, página 155

2Luna, Félix, Ob.cit., página 157.

3Romero, Luis Alberto, Ob.cit., página 156.

4Luna, Félix, Argentina, de Perón a Lanusse (1943-1973), Buenos Aires, Planeta/ Espejo de la Argentina, 1995, página 158.

5Luna, Félix, Ob.cit., página 157

6Lavado, Joaquín, Mafalda 2, Buenos Aires, Ediciones la Flor, 1988, tira 312

7 Autores varios, Todo Mafalda, Argentina, Ediciones de la Flor, 2000, pág. 76.

8Romero, Luis Alberto, Ob.cit., página 171.

jueves, 8 de octubre de 2009

Guido: con problemas políticos la economía queda olvidada

Los terribles problemas sociales y políticos que provocaron las políticas económicas lanzadas por Frondizi, culminaron con el sombrío golpe de estado de 1962, donde a pesar de las insistencias de Frondizi por no otorgar su renuncia, José María Guido asumió el poder ejecutivo como nuevo presidente de la nación.
El nuevo gobierno militar trajo consigo la política económica neoliberal antiinflacionaria, a pesar de que para 1962 los resultados económicos de la política de Álvaro Alsogaray habían reducido la tasa inflacionaria. No obstante habría que afrontar nuevamente en la historia el déficit en la balanza comercial, el agotamiento de reservas y la inestabilidad.
Federico Pinedo, como nuevo ministro de economía presentó un programa de ajustes en los que se tomaron medidas como la devaluación de la moneda, la reducción del gasto público y restricción de créditos. Prontamente se observó que los resultados no eran los esperados ya que evidentemente las medidas eran muy poco variables con respecto al periodo anterior más allá de la rigidez; y por ello en esta época de transición en la que se buscaba resultados inmediatos, se intercalaron periodos de políticas económicas similares por parte de distintos ministros de economía, pero todos con el mismo nivel despreciable de éxito.
Estadísticamente, se puede decir que el PBI disminuyo con respecto de la década anterior, la utilización de la capacidad manufacturera instalada decayó a menos del 55%, aumento el desempleo y los recursos del estado continuaron disminuyendo.
Claramente la inestabilidad política (Guido solo se veía apoyado por los militares) no permitió que se desarrollara un plan económico que permitiera revolucionar la política económica fallida que venía llevando la nación.
En los primeros minutos de este video se habal de una política económica "hostil". Es decir, que vemos como no se pensó en los resultados sociales al presentar estos planes sino que se intentó imponesr un orden que dificilmente podría alcanzar a todos los argentinos. Pero dentro de todos los videos que pudimos encontrar notamos que el desorden político hace que sea dificil encontrar alguna crítica a nivel económico. No obstante, este video nos da el pie a comenzar a ver el contexto social y político de Illia para que luego podamos analizar el aspecto económico.

martes, 6 de octubre de 2009

El Nuevo Ministro de Economía: Alvaro Alsogaray

Como resultado del fracaso evidente de la política económica desarrollista, Arturo Frondizi se vio obligado a nombrar a un nuevo ministro de economía, capaz de afrontar los problemas desde otro ángulo. Alvaro Alsogaray fue el elegido para ocupar este puesto y no dejó dudas de su nueva política económica visiblemente contraria a la del peronismo. Es decir, tenía una postura bastante “ortodoxa”, realizando así medidas tradicionales tales como la privatización, la devaluación, congelamiento salarial, contención del gasto público con la reducción de gastos estatales y el fomento de la iniciativa privada.


Afortunadamente, las leyes de inversiones extranjeras y promoción industrial, coincidieron con una etapa en la algunas empresas de Estados Unidos buscaban la expansión. Paralelamente, en el ámbito político existió cierto acercamiento al presidente norteamericano, Kennedy. Esto permitió que el gran problema económico en la Argentina, que es el financiamiento, se viera disminuido, al menos por entonces. Consecuentemente, en el periodo del ‘58 al ‘63 se alcanzó un máximo de inversiones extranjeras desde 1912. Esta vez, se probó un desarrollo de las ramas automotriz, la petrolera y petroquímica, la química, la metalúrgica y la de maquinarias eléctricas y no eléctricas como se venía haciendo, pero con mucho mayor éxito. Además, se proveyeron privilegios de protección al mercado interno que los inversores ciertamente aprovecharon.

Sin embargo, este abrupto cambio en la postura económica durante el mismo frondizismo y con respecto al peronismo mismo, trajo consigo algunas consecuencias políticas como la oposición de diversos sectores como los nacionalistas, la UCR del Pueblo y los partidos de izquierda. No solo por los cambios en la política petrolera, pero también por la ruptura del estado con los sectores sociales trabajadores que empezaron a ser reprimidos por no contentarse con el nuevo sistema económico.

Si bien los resultados que observamos en la economía a partir de la llegada de Alvaro Alsogaray fueron prósperos en el periodo 1958-1963, difícilmente se lograron resultados sociales y políticos esperables después de las nuevas medidas económicas del gobierno de Frondizi. Asimismo, no podemos afirmar que Frondizi logró su objetivo de plantear un política económica abordada desde un ángulo distinto ya que el nuevo ministro de economía utilizó medios poco revolucionarios para lograra la estabilidad económica.


jueves, 1 de octubre de 2009

El desarrollismo de la mano de Frondizi

El desarrollismo surge como un proyecto de política económica de gran difusión en la de década del 50 propuesto por un grupo de intelectuales que luego fue utilizado durante la presidencia de Arturo Frondizi, al asumir en el año 1958. En mayo de ese año, el secretario de Relaciones Economico-Sociales, Frigerio puso en marcha el modelo, cuyo objetivo principal estaba enfocado hacia el crecimiento industrial de, por ejemplo, industrias básicas como la petrolera, química, celulosa, siderúrgica y de maquinaria. De esta manera, se abastecería la industria liviana de los bienes necesarios y terminaría con la dependencia extranjera y generaría un mercado interno en continua expansión. Este sistema a su vez especulaba diversas ventajas: se aprovecharían los recursos naturales e integraría las regiones del país formando una economía verdaderamente nacional reemplazando las importaciones por artículos elaborados en el país; la producción agropecuaria se beneficiaria con la abundancia de energía, maquinarias, combustibles y productos químicos que aumentaría la producción debido a la tecnificación y modernización del sistema, que a su vez, aseguraría la satisfacción de las aspiración de todos los sectores. Sin embargo, para llevar a cabo el proyecto, se necesitaba una fuerte infraestructura que la proveyera de materias, combustibles y bienes de capital para que la industria liviana siguiera creciendo y pueda cubrir la demanda interna y ampliar el mercado para las exportaciones optando también por las exportaciones no tradicionales. Además se plantearon dos alternativas de obtener el capital necesario para lograr estos objetivos, el primero era una drástica reducción del consumo interno y ahorro forzoso o el endeudamiento externo. El gobierno por otra parte debía atraer los capitales extranjeros ofreciendo una serie de beneficios como podrían ser máximas garantías jurídicas. Pero la apelación a capitales extranjeros en este caso, no proponía empeorar el déficit sino que serviría para explotar nuestros propios recursos naturales, establecer industrias básicas, construir caminos, radicar industrias en el interior del país y explotar nuestras fuentes de energía.

Otros objetivos secundarios fueron la recuperación de caminos, los transportes ferroviarios y automotor y las comunicaciones en general.





Ante la debilidad politica del gobierno de Frondizi debido a la oposición de las fuerzas armadas, entre otras razones, el presidente toma una serie de decisiones descriptas en este video a partir del minuto 2:45:
el aumento de salario del 60%,
el dictamen de leyes que favorecen la radicacion de capitales extranjeros,
los acuerdos de explotacion petrolera con empresas europeas y americanas,
el estímulo de inversiones en "areas estrategicas" (celulosa, automotriz, siderurgica).